Guía · 5 min · por Daniel Varela
Vender, tasar, consignar: cuándo elegir cada camino
Las diferencias prácticas y cuál le conviene según el tipo de pieza y la urgencia.
Vender, tasar y consignar suenan parecidos pero significan cosas distintas. Cuál le conviene depende del tipo de pieza y del tiempo que tenga.
Tasar. Es saber cuánto vale su pieza, sin venderla. Se usa para sucesiones, seguros, divorcios, decisiones familiares, o simplemente curiosidad informada. Tasamos sin cargo para piezas que se evalúan en el momento; las tasaciones con informe formal (con membrete, foto y firma de gemólogo) tienen un costo pequeño y son útiles para trámites.
Vender directo. La casa le compra y le paga en el acto. Conviene cuando la pieza está dentro del rango usual del mercado, usted quiere efectivo ya y no quiere preocuparse de buscar comprador. Cobramos un margen sobre el valor de reventa (no sobre la cotización del oro).
Consignar. La pieza queda en la casa y nosotros la vendemos a un comprador final por usted, cobrando una comisión sobre el precio de venta. Conviene cuando la pieza tiene un mercado más estrecho (reloj de coleccionismo, alta joyería de firma), o cuando esperar 1-3 meses puede mejorar el precio final un 15-30%.
Cómo decidimos juntos. Le tasamos primero. Le mostramos dos números: cuánto le pagamos hoy (venta directa) y cuánto estimamos que podemos obtener vía consigna. La diferencia, menos nuestra comisión, es lo que usted estaría 'pagando' por la velocidad. Con esos dos números a la vista, la decisión es fácil.
Según el tipo de pieza. Si está pensando en un reloj de alto valor —especialmente Rolex, Patek Philippe o Audemars Piguet—, la consigna suele rendir más. Para oro en barra o moneda, la venta directa es casi siempre lo razonable. Y si todavía no sabe qué tiene en mano, conviene leer Cómo vender un Rolex en Buenos Aires o Vender alhajas heredadas según el caso.