2 de junio de 2026 · por Daniel Varela
Marcas de relojes que más se aprecian con el tiempo en Argentina
Con el paso de los años, he visto entrar a este local piezas de toda naturaleza: relojes comprados en viajes, heredados de padres y abuelos, adquiridos en momentos de bonanza y…
Con el paso de los años, he visto entrar a este local piezas de toda naturaleza: relojes comprados en viajes, heredados de padres y abuelos, adquiridos en momentos de bonanza y guardados en cajones durante décadas. Lo que distingue a algunos de esos relojes no es solamente el estado en que llegaron, sino la marca que figura en el cuadro. Esa diferencia, muchas veces, equivale a varios miles de dólares. Entender por qué ciertos fabricantes conservan o incrementan su valor con el tiempo es, en buena medida, entender cómo funciona el mercado del reloj de colección a nivel global, y cómo ese mercado repercute sobre lo que usted tiene en casa.
Por qué algunas marcas resisten mejor que otras
No todo reloj caro es un reloj que se aprecia. El precio de venta al público en el momento de la compra y el valor de reventa son dos variables completamente distintas. Lo que sostiene el valor de una pieza en el tiempo es una combinación de factores: producción limitada, manufactura in-house, historial de la referencia, demanda sostenida y, sobre todo, la percepción de permanencia que tiene la marca en el imaginario colectivo de los coleccionistas. Las marcas que analizamos a continuación cumplen, en distintas medidas, con esos criterios.
Las referencias que más cotización sostienen
Rolex
Rolex es, en términos prácticos, la referencia del mercado secundario en Argentina. No porque sea necesariamente el reloj más sofisticado desde el punto de vista técnico, sino porque su demanda es global, constante y relativamente insensible a las crisis. Modelos como el Submariner, el GMT-Master II o el Daytona en acero suelen cotizarse en el mercado de segunda mano por encima de su precio de lista original, fenómeno poco común en cualquier bien de consumo. Para quien tiene un Rolex, lo relevante es conocer la referencia exacta, el año de fabricación y si conserva caja y papeles originales, porque esos elementos pueden modificar el valor de tasación de manera significativa.
Patek Philippe
Si Rolex es la referencia popular, Patek Philippe es la referencia patrimonial. Hay un dicho dentro del mundo relojero que esta marca ha sabido convertir en parte de su identidad: el reloj no se posee, se cuida para la generación siguiente. Eso no es solo publicidad. Las complicaciones de Patek, en particular el Calatrava, el Nautilus y el Aquanaut, mantienen valores que en muchos casos superan ampliamente la inversión original. En el mercado argentino, quien hereda un Patek Philippe en buen estado y con documentación tiene en sus manos un activo de primer orden.
Audemars Piguet
El Royal Oak, diseñado por Gérald Genta en 1972, tiene el mérito histórico de haber sido el primer reloj deportivo de lujo en acero a un precio de alta gama. Esa audacia se tradujo en una pieza que hoy es objeto de colección consolidado. El mercado secundario del Royal Oak, especialmente en versiones de acero con brazalete integrado, es muy activo a nivel mundial. En Argentina, las piezas de Audemars Piguet que llegan a tasación suelen estar en manos de personas que las recibieron como regalo o herencia, y el resultado de la valuación frecuentemente sorprende al propietario.
Cartier
Cartier ocupa un lugar particular: es tanto joyería como relojería, y esa doble identidad le otorga una base de valor diferente. Modelos como el Tank, el Santos o el Ballon Bleu tienen una demanda estable, especialmente en versiones con caja de oro. No presentan la misma volatilidad alcista que Rolex o Patek, pero tampoco la caída de valor que afecta a otras marcas de lujo accesible. Son piezas que se aprecian con moderación y constancia, lo cual las convierte en opciones razonables para quien busca preservar valor más que especular.
A. Lange & Söhne y otras manufacturas alemanas
Menos conocidas en el mercado masivo local, pero de extraordinaria calidad técnica. Quien tiene un Lange en su poder suele no saber exactamente lo que tiene. El movimiento visible, el acabado a mano y la escasa producción son factores que sostienen el valor. En Argentina, estas piezas no son tan frecuentes, pero cuando aparecen, el coleccionista serio las reconoce de inmediato.
Factores concretos que determinan la valorización
Más allá de la marca, hay elementos específicos que inciden directamente en lo que una pieza puede valer en el mercado secundario:
- Conservación de caja y documentación original (el "full set" puede representar un diferencial de entre 20 y 40 por ciento en algunas referencias)
- Estado general de la caja y el brazalete (los relojes sin pulir, que conservan los cantos originales de fábrica, se valoran más entre coleccionistas)
- Autenticidad verificable de todas las partes, incluyendo esfera, agujas y corona
- Referencias limitadas o descontinuadas, que tienen menor oferta en el mercado
- Calibres de manufactura propia, frente a movimientos comprados a terceros
- Historial de servicio técnico realizado en centros autorizados
En treinta años de oficio aprendí que el reloj que más vale no siempre es el más caro al comprarlo. Vale más el que fue cuidado con criterio: guardado bien, no pulido innecesariamente, y acompañado de su documentación desde el primer día.
Lo que conviene saber antes de vender o tasar
Cuando alguien llega con un reloj de valor, lo primero que hago es identificar la referencia con precisión. No alcanza con saber que es "un Rolex de acero": importa si es un 116610 o un 126610, si el bisel es cerámica o aluminio, si la esfera es original o fue intervenida. Cada detalle tiene consecuencia sobre el precio. Por eso, antes de acercarse a tasar una pieza, resulta útil reunir lo que tenga disponible:
- Caja original y estuche
- Garantía o tarjeta de garantía con fecha y número de serie
- Facturas o comprobantes de compra, aunque sean antiguos
- Historial de revisiones técnicas, si existe
- Fotografías del reloj en uso, si las hubiera, que ayudan a fechar su historia
No es imprescindible tener todo esto para tasar. Pero cada elemento que falta puede reducir el valor de mercado, y conviene saberlo con anticipación para tomar una decisión informada.
El mercado argentino y sus particularidades
En Argentina, el reloj de alta gama cumple una función que en otros países es menos frecuente: sirve como reserva de valor en moneda dura. Esto significa que la demanda local por marcas consolidadas se mantiene incluso en contextos económicos adversos, y en algunos casos se intensifica. El spread entre el precio de compra y el de venta existe, como en cualquier mercado secundario, pero en piezas de alta demanda ese margen se reduce. Lo que importa entender es que un reloj de calidad, comprado con criterio, no es un gasto: es una forma de preservar capital que además puede usarse en la muñeca.
Para conversarlo en persona
Si tiene un reloj heredado, guardado o simplemente quiere saber qué tiene en sus manos antes de tomar cualquier decisión, puede acercarse a Joyería Recoleta, frente a la Plaza Vicente López, o escribirnos a través de /contacto. La tasación no lo compromete a nada, y muchas veces lo que uno descubre vale la visita.